martes, 24 de julio de 2007

No hay mal que por bien no venga

Hoy ha pasado un mes exactamente desde el día en que sufrí un accidente automovilístico que me pudo haber costado la vida y que me ha traido grandes molestias en todos los aspectos. Esto me ha motivado escribir hoy acerca de como revertir las desgracias y encontrar el lado positivo en cada dificultad que nos encontramos en el camino de la vida. Al sufrir una desgracia, o si alguien te agravia, o estás atravesando un momento complicado, puedes optar por transformarte en víctima. Puedes preferir implorar compasión y sentir lástima de ti mismo. Puedes hallar consuelo buscando al responsable de tus problemas.
O puedes optar por levantarte y avanzar. Puedes rechazar la opción de permitirte ser una víctima. Los demás pueden lastimarte. Las circunstancias pueden estar en tu contra. Puedes estar enfrentando un desastre. Pero nada de esto implica que tengas que consentir convertirte en víctima.
Opta por hacer que, a partir de la tragedia, surja algo positivo. Opta por hacer que cada derrota se transforme en algo transitorio como parte del camino hacia la victoria. En lugar de convertirte en un experto en el arte de quejarte y de encontrar excusas, conviértete en un habilidoso en términos de poder de adaptación y en cuanto a transformar hasta las más difíciles circunstancias en hechos que jueguen a tu favor. Cada oportunidad de convertirte en una víctima es también una oportunidad para avanzar. El camino que elijas depende de ti.

No hay comentarios: